La forma del “bulbo húmedo” depende del tipo de suelo, del caudal de los emisores y de la práctica de riego (duración y frecuencia de cada riego). Dependiendo de la separación de estos puntos, del caudal unitario, del tipo de suelo y la práctica de riego se pueden tener tantos bulbos húmedos como puntos de emisión o una única banda húmeda continua por cada línea emisora.
La localización en profundidad permite que la tubería no se encuentre expuesta en superficie y que el patrón de distribución de agua generado sea distinto con una reducida/nula área mojada en superficie cuando se realiza una práctica de riego adecuada. Todas las ventajas, económicas, agronómicas y ecológicas son inherentes a la localización en profundidad (no expuesta en superficie) y al patrón de distribución de agua generado bajo esta circunstancia (ausencia de agua sobre la superficie del suelo).
Tubería localizada en profundidad
- No expuesta a la radiación solar incidente.
- Posibilidad de realizar cualquiera tarea profesional y/o lúdica antes, durante y tras el riego.
- Paisajismo – El sistema de riego subterráneo permite no interfiere con el diseño visual y estético de parques y jardines. No hay elementos visibles.
- Seguridad – No hay elementos expuestos que se puedan dañar por causa fortuita. Ausencia de vandalismo.
Menor área mojada en superficie
- Menor evaporación. Mayor volumen de agua disponible.
- Menor concentración salina en la zona radicular activa.
- Ausencia de problemas derivados de los precipitados calcáreos.
- Disminución de la presencia de malas hierbas.
- Menos enfermedades.
- Permite el empleo de agua residual tratada y las aguas con un contenido en sales superior a los niveles de tolerancia en superficie.
Las ventajas mencionadas producen una reacción positiva en el cultivo incrementando los rendimientos obtenidos a través de una disminución de las situaciones de estrés.